Tienes un e-mail


Los e-mail son una herramienta muy útil para comunicarse, sobretodo en el ámbito laboral. Sirven para intercambiar informaciones, responder a demandas, difundir convocatorias… En definitiva, permiten establecer contacto con personas que no están en nuestro mismo espacio físico y transmitir cualquier tipo de mensaje.

Los e-mails muestran una imagen de quien los ha escrito. Así, si quien emite el mensaje cuida su redacción. Este correo será mucho más efectivo.

Fíjate en estas pautas que encontrarás a continuación para escribir correos claros pero formales en el mundo laboral.

  1. Escribe desde una dirección de correo formal. Escoge un nombre que no lleve a equívocos y que sea fácil de recordar.
  2. Asunto del correo. Escribe la idea principal del mensaje de forma atractiva, que capte la atención del receptor.
  3. Salutación atemporal. No sabes cuándo lo abrirá el destinatario, así que evita términos como “Buenos días”. Opta por saludos más genéricos.
  4. Presentación personal. Haz un pequeño resumen del nombre, cargo y empresa. Ofrecerás mucha más confianza y proximidad.
  5. Extensión limitada. Debes tener claro cuál es el mensaje que quieres comunicar. Entre tres y cinco párrafos de extensión.
  6. Ortografía. Revisa que todo esté correcto y sin faltas después de redactar el correo.
  7. Debe ser formal, que invite al otro a responder, e incluir tu firma.
  8. Firma personalizada. Incluye tu nombre y tus datos de contacto en la empresa.
  9. Contesta de forma inmediata. Se recomienda no sobrepasar el límite de las 24 horas. Si no encuentras el momento, responde al menos que has recibido el correo con un “ok” o un “recibido”.