SOLUCIONES DE COMUNICACIÓN #5 10 consejos para incorporar un nuevo miembro en el equipo

Seguramente has pasado ya por la vivencia de ir a trabajar por primera vez y también las sucesivas incorporaciones a nuevas empresas o nuevos departamentos. ¿Cómo te sentiste? Los cambios siempre nos generan cierta inquietud y encontrar un rostro afable y una mano tendida nos facilita mucho las cosas. La experiencia puede ser muy positiva si uno se siente bienvenido.

Pues hoy te propongo que te pongas el sombrero de anfitrión y pienses en cómo sería la mejor forma de recibir e incorporar al equipo una nueva incorporación. Tanto si eres su responsable directo como si eres un compañero, tus habilidades de relación facilitarán las cosas a la persona nueva y a todo el equipo.  Aquí van algunos consejos para dar una buena acogida laboral y personal al nuevo fichaje.

  1. Cordialidad y apertura. El lenguaje corporal dice mucho de tu predisposición a ayudar. Un buen apretón de manos, una sonrisa amplia, mirar a los ojos, un tono de voz alegre y jovial y alguna palabra amable o una broma (de buen gusto, claro) son el kit básico de bienvenida.
  2. Háblale en positivo. No seas aguafiestas. Háblale bien de compañeros, clientes, tareas y todo lo que se va a encontrar. Si hay aspectos negativos los irá descubriendo, no te preocupes. Pero es mejor que lo valore por su cuenta. Pónselo fácil y anímale.
  3. Cuidado con la inspección ocular. No podemos evitarlo, necesitamos hacer un repaso de arriba abajo a cualquier persona que entra en nuestro campo visual, especialmente si supone una novedad. En un segundo hemos juzgado su aspecto, calibrado su talante y valorado el grado de confianza que merece. Pero si nos lo hacen a nosotros no nos sienta nada bien. Procura evitar este examen descarado y deja los prejuicios a un lado. Recíbela con toda la ilusión y pensando que es una buena profesional y una gran persona. ¿Por qué no iba a ser así?
  4. No fisgonees en su vida privada ni en su anterior empleo. Se trata de ayudar y de hacerla sentir como en casa, no de enterarte de cómo la han seleccionado, de sus trabajos anteriores, de cuánto cobrará o de si tiene pareja. Discreción y prudencia. Nadie desea sentirse interrogado. Habrá tiempo de sobra para irse conociendo. Y piensa que hay personas que no desean hablar de su vida privada.
  5. Interésate por sus gustos y preferencias, y haz cuanto esté en tu mano para que se sienta cómoda. Y también muestra interés por cómo le va durante la primera jornada y los días siguientes.
  6. Preséntale al grupo, y a otros superiores que no sean el suyo directo. Si nadie lo ha hecho anteriormente, preséntale a compañeros de otras secciones y departamentos, cuando surja la ocasión. Esto facilitará su integración.
  7. Ofrécele tu apoyo. Ya sean conocimientos, material, datos… hazle saber cómo puede contactar contigo si lo necesita. Y en caso de que lo haga, bríndale tu ayuda.
  8. Integra al nuevo colaborador en el equipo. Cuenta con ella desde el primer día para las actividades informales del grupo. Ya sea la hora del desayuno o de la comida, el trayecto de vuelta a casa, al celebrar un cumpleaños o al organizar un partido de fútbol.
  9. Dale información sobre la empresa pero no le digas cómo tiene que hacer las cosas si no te han dado esta responsabilidad. Seguramente tiene experiencia en un puesto similar o le han dado ya instrucciones.
  10.  Presta atención a sus señales de preocupación. Si tu nuevo colega muestra desorientación en cuanto a espacio y tareas, o se queda apartado del resto de compañeros, entre todos debemos acordarnos de que está ahí y ayudarle. Es una muestra de generosidad facilitarle las tareas y las relaciones.

Toma nota: ser un buen profesional implica cuidar el trato personal. Dar una buena acogida a tus nuevos compañeros de trabajo contribuirá a tener equipos más eficaces, un mejor ambiente y unas buenas relaciones sociales en un entorno donde pasas un tercio de tu vida.