Los 8 rasgos diferenciales de las personas carismáticas

Ay, el carisma, qué escaso es y cuan deseado. Las personas que lo tienen parecen tocadas por una varita mágica, y no tiene que ver ni con el dinero ni con la belleza. No se puede comprar y parece ser que tampoco se hereda.

Eso sí, se puede cultivar. Pero no hay una escuela de carisma porque en cada persona se manifiesta de una manera distinta. Sin embargo hay una serie de factores comunes que nos ayudan a comprender qué es lo que hace que estas personas resulten atractivas en las demás.

Vamos a verlo. Y así puedes comprobar si estás entre los escogidos.

¿Qué es el carisma?

Es un cualidad de la personalidad que hace que los demás nos perciban atractivos, diferentes y especiales

Es una mezcla de carácter, habilidades sociales y capacidad de persuasión.

¿Qué tienen de especial las personas carismáticas?

Tienen una fuerza que nos sorprende y cautiva. Despiertan nuestro interés porque no son como las demás. Pero esta originalidad no es pura pose, algo superficial sino que se basa en un comportamiento, en su forma de pensar y proceder, en su forma de ver la vida y, desde luego, en su forma de comunicarse.

¿Qué rasgos identifican una persona carismática?

-El primero y número uno es que se saben diferentes y no temen el rechazo del grupo. Se sienten libres en su pensamiento. Tienen espíritu crítico. Y opiniones propias que expresan sin temor. No temen cometer errores y tienen clarísimo que en esta vida no hay fracasos sino experiencias que te hacen mejorar.

-Son personas observadoras, curiosas, receptivas, para conocer mejor el mundo que las rodea y la condición humana. No paran de aprender y preguntarse por qué. Se cuestionan las cosas, incluso las propias ideas.

-Están seguras de sí mismas. Defienden sus ideas con energía y pueden ser grandes idealistas. Luchan por lo que creen y suman seguidores a su causa.

-La creatividad también es una factor importante en la personalidad carismática . se enfrentan a la vida de una forma diferente a la convencional, encuentran nuevas soluciones a viejos problemas, toman decisiones que sorprenden a los demás y que suelen ir un paso o varios delante del resto.

-Son buenas comunicadoras. Tienen dotes de persuasión. Saben despertar interés. Pueden ser grandes seductores

-Dominar la palabra es importante pero todavía lo es más ser dueños del silencio. Sólo los necios hablan por hablar.

-Comunican tanto con las palabras, que suelen dominar bien, como con la comunicación no verbal. Su singularidad también se refleja en la forma de moverse, de gesticular, de presentarse, de vestir, de mirar…

-Tienen claro que la puesta en escena es fundamental. Saben estar donde deben estar en cada momento y cuidan especialmente las entradas y las salidas de los eventos.

Todos estos rasgos diferenciales se pueden tener de manera natural o se pueden potenciar.

Igual que cuidamos nuestra salud, vamos al gimnasio, nos formamos en temas técnicos para ser mejores expertos, también podemos cultivar nuestro carisma.

Créeme, es una gran inversión. Porque es uno de los mayores atractivos que puedes poseer y que no se marchita con la edad sino que puede crecer.

¿Cómo empezar?

Infórmate sobre la actualidad, amplia tu cultura, viaja, conoce a gente diferente a ti, aprende a pensar de manera crítica, sigue a los expertos que te dicen hacia dónde va el mundo.

Desarrolla tus habilidades de persuasión para influir en tu entorno.

Utiliza tu comunicación no verbal de manera estratégica y consciente para impactar en los demás.

¿Identificar e imitar a las personas carismáticas puede ayudarnos?

Sí, para reconocer sus habilidades y aprenderlas. Pero no para convertirnos en clones. La persona carismática lo es porque es distinta a las demás, si la copiamos no tenemos nada original, nos convertimos en una vulgar imitación que puede llegar a ser ridícula. Cada uno tiene que encontrar lo mejor de sí mismo y expresarse con autenticidad.

El carisma está reñido con la mediocridad.

Sal de la gama de grises y despierta todo lo especial que hay en ti. No temas sacarlo a la luz. Te ayudamos a conseguirlo con nuestros cursos de comunicación no verbal y liderazgo.