Liderar en tiempos de crisis

Un artículo de Teresa Baró

Estoy cumpliendo el confinamiento,  probablemente como tú. Mientras yo estoy planificando nuevos cursos, leyendo y escribiendo, hay personas que están trabajando para los demás: personal sanitario y de seguridad, farmacias, tiendas, transportistas… están viviendo una situación de cargas de trabajo insólitas, con riesgo para su salud y en condiciones hasta ahora desconocidas.

A todas estas personas, mi gratitud y admiración. Y creo que en estos momentos todos debemos ser útiles de alguna manera. Así que hoy, este artículo está dedicado a los líderes de equipos en situación de crisis. Porque muchos lo están pasando mal y están cargando con una gran responsabilidad.

Si estás en casa con tu familia, lo puedes aplicar también. ¡Una familia es un equipo!

He preparado 10 consejos para mantener la calma, trabajar motivados y ser más eficientes.

Mis 10 consejos se resumen en 10 palabras, todas ellas relacionadas y que son los pilares de un liderazgo efectivo y empático, un liderazgo como el que necesita tu equipo en estos momentos.

(Puedes seguir leyendo o ver el video)

 

  • Serenidad

Cualquier situación de crisis necesita serenidad. No se puede pensar, ni actuar racionalmente ni aportar soluciones bajo el nerviosismo, la angustia, el miedo o la desesperación.

Por muy complicada que sea la situación, la persona que esta al frente del equipo debe predicar con el ejemplo y comportarse de manera profesional y sin precipitación. El equipo busca en su líder seguridad y capacidad resolutiva.

Por eso tienes que trabajar mucho tu autocontrol. Si tu estás nervioso o muestras desánimo, lo contagiarás a las personas que te rodean.

Piensa que a cualquier persona le cuesta más pensar, entender las cosas o tomar buenas decisiones si está bajo la influencia de emociones negativas.

– Confianza

Los demás deben poder confiar en ti. Y tú tienes que confiar en ellos. Son profesionales, responsables, probablemente con mucha experiencia y están comprometidos con su trabajo. Es importante confiar en su capacidad y su implicación y que lo perciban  porque cuando sentimos que confían en nosotros estamos dispuestos a dar lo mejor.

 

  • Reconocimiento

Puedes demostrar esta confianza reconociendo todo lo que hacen bien, su esfuerzo, su valentía y su implicación.

Felicítales por lo que alcanzan cada día, por saber manejar las situaciones difíciles con los clientes, por las buenas ideas que aportan y por la paciencia que tienen.

Pide que aporten ideas y soluciones. En las empresas, muchas de las grandes ideas no vienen de los directivos sino de las personas que viven los problemas en directo cada día.

  • Empatía

Necesitarás mucha empatía para entender las reacciones de los demás. Y es que en situaciones complicadas las personas respondemos de maneras muy diferentes. Cada uno tiene sus circunstancias, su personalidad y sus valores. Por ello, la empatía del líder es fundamental para mantener un buen ambiente y un alto nivel de compromiso.

Si ves que alguien está triste, preocupado, cansado, habla con esta persona: debe saber que te has dado cuenta,  de que lo entiendes. Cuando hay tensión, todos estamos más sensibles y tenemos menos paciencia, saltamos a la primera y no controlamos tanto las palabras ni los gestos. El líder, la líder, debe entender estas reacciones y no hacer reproches, sino hablar con calma y apoyar.

  • Cuidado

Justamente de eso te quería hablar también. Los responsables de las organizaciones deben hacer todo lo posible para que sus equipos tengan todo lo necesario para hacer bien su trabajo y ser más resistentes al estrés.

Procura que tengan los momentos de descanso necesarios para recuperar fuerzas, que tengan los equipos de protección, que se alimenten bien, que tengan un café o unas frutas por si no pueden salir de la farmacia. Interésate por sus familiares y qué situación tienen en casa.

  • Gestión

Solicitar la colaboración de todos, organizar de manera eficiente, priorizar tareas, dar las instrucciones de manera clara para evitar al máximo de errores … todo ello ayudará al equipo a sentir que está bien dirigido.

La información debe circular fluidamente y debe ser transparente, concreta y fácil de entender. Busca las mejores vías para informar a todas las personas implicadas, ya sea de distintos turnos o departamentos. 

  • Motivación

Es muy aconsejable hacer reuniones breves, especialmente al inicio de la jornada o del turno para tratar los temas de última hora, distribuir tareas y recibir feedback por parte de todos. Es un buen momento para veros las caras y para agradecer, felicitar y animar. También para celebrar pequeños éxitos o algún cumpleaños aunque sea en 15 segundos. En estos momentos, los pequeños detalles son muy valiosos. Todos queremos que piensen en nosotros, sentirnos queridos por los compañeros y por el «jefe» o la «jefa».

Felicita siempre que puedas. Trabajar bien es la obligación de todo profesional pero rendimos más si nos lo reconocen. No cuesta nada decir palabras tan sencillas como «Has gestionado muy bien la queja de este cliente»

A veces basta con una sonrisa de aprobación o un un gesto de ánimo.

  • Lenguaje positivo

El lenguaje que usamos todo el día para comunicarnos no sólo es el reflejo de lo que somos o de cómo estamos en ese momento, sino que también es la vía de alimentación de nuestro estado de ánimo. Si yo hablo a mis compañeros con un lenguaje positivo y constructivo estoy creando un buen clima emocional y esto favorece las relaciones. Además, también debes utilizar lenguaje positivo para hablarte a ti mismo.

Un dialogo interno negativo fomentara tu desazón y la visión pesimista de las cosas.

Un ejemplo: A la hora de hacer una crítica a alguien,  es mejor decir:

«Estas cajas estarán más protegidas si las pones en el estante del fondo.» que  «No, hombre no! No pongas eso ahí que vamos a tropezar con ellas, es que no lo ves?»

El lenguaje negativo lastima al otro y te cultiva ti una personalidad gruñona que te aleja del papel del líder inteligente y positivo.

  • Responsabilidad

Como ya sabes, la persona que dirige un equipo tiene una gran responsabilidad. Y en estos momentos, aún más. Porque todo lo que hagas para cuidar tu cliente interno revertirá en el cliente externo.

En los momentos más difíciles es cuando debemos ser más responsables de nuestros actos y nuestras decisiones.

Y ahora es un buen momento para reforzar la imagen de tu marca dando el mejor servicio. Más que eso, demostrando que todo el equipo, además de ser competente, está implicado en un proyecto sólido y comprometido, con sentido.

  • Sentido

Y es precisamente esto lo que nos hace mantener de pie en momentos duros. Si tu equipo ve un sentido a su trabajo tendrá más motivos para estar contento, poner toda la energía y compartir la experiencia con sus compañeros.

Ahora es un buen momento para hacer aún más evidente este SENTIDO en mayúsculas y pedir la implicación de todos.

Piensa que esto pasará y saldréis fortalecidos. Ahora estáis pasando una prueba importante y cuando todo vuelva a la normalidad lo recordaréis como un tiempo de esfuerzo, de solidaridad y de compañerismo que han valido la pena.

Recordemos que un equipo es mucho más que un grupo de personas que trabajan en la misma empresa. Un equipo es un conjunto de profesionales que dan lo mejor para lograr un objetivo común.

No dirijas un grupo, lidera un gran equipo.

Si deseas formarte en liderazgo o entrenar a tu equipo en habilidades, puedes perdirnos información.