Elevator Pitch, qué es y por qué tienes que dominarlo

¿Qué le dirías a alguien durante un trayecto de ascensor si sabes que puede contratarte o invertir en tu proyecto?

Parece fácil pero no lo es. Porque si nos pilla desprevenidos y decimos lo primero que nos pasa por la cabeza puede que no seamos capaces de dar en la diana. Hay profesionales que piensan que como son los creadores del proyecto, saben cómo venderlo. Pero no siempre es así.

A veces hablamos desde nuestra perspectiva y no tenemos en cuenta que la otra persona tiene otras necesidades, experiencias y conocimientos. Además, nos enrollamos demasiado con información secundaria o damos demasiados datos técnicos que la otra persona no entiende.

Entonces ¿qué es un elevator pitch?

El término inglés significa literalmente “discurso del ascensor” y es una metáfora para referirnos a una exposición muy breve, que contiene las ideas esenciales para que alguien se interese en nosotros.

Es decir, es una propuesta de valor. Una especie de “spot” publicitario de entre uno y cinco minutos (generalmente) que capta la atención, despierta interés y provoca una reacción en la persona que nos interesa.

Para que el discurso cumpla estas funciones tiene que estar muy bien pensado y estructurado. Y, por supuesto, muy bien escenificado.

Ya ves que la preparación es la clave del éxito. Y ensayar, la mejor manera de conseguir naturalidad. ¿Te imaginas que tienes delante la persona que puede cambiar tu vida y pierdes la oportunidad de “venderle” tu proyecto?

En el mundo empresarial hay eventos organizados específicamente para dar a conocer tu empresa o proyecto a base de estas presentaciones breves. Pero no creas que son las únicas ocasiones en las que puedes utilizarlo.

Hay multitud de situaciones informales donde puedes aprovechar la oportunidad: una fiesta, unas jornadas, el momento del café durante un curso, un viaje, en la sala de espera del médico…

Cuando te pregunten Y tú ¿a qué te dedicas? no puedes balbucear, dar rodeos o quedarte en blanco. ¡Es tu turno para ponerte en valor!

Para orientarte en la preparación, aquí tienes algunas preguntas que pueden ayudarte a seleccionar las ideas clave:

  1. ¿Quién eres? ¿Qué empresa o marca representas? ¿Quién es tu equipo?
  2. ¿Qué haces? ¿Qué producto tienes? ¿En qué proyecto estás trabajando?
  3. ¿Por qué es importante este producto/servicio/proyecto? ¿Qué problema soluciona? ¿Qué necesidades cubre?
  4. ¿Qué haces diferente a los demás? ¿Dónde está la originalidad de lo que haces/propones?
  5. ¿Por qué tiene que comprar/contratar/invertir? ¿Cómo le va a beneficiar?
  6. Ofrece tus datos de contacto por si quiere saber más.

El objetivo no es que firme en este momento sino que quiera saber más sobre el tema y contacte para una reunión en la que podrás darle todos los detalles.

Y no te olvides de hablar bien, con optimismo, con pasión. Es otra de las claves del éxito. Porque ya sabes que la actitud se contagia.