¿Aceptamos una crítica?

Críticas acertadas: la varita mágica del líder. ¿Aceptamos una crítica?

¿Por qué solemos encajar mal una crítica, aunque sepamos que nos puede ayudar a mejorar? Pues porque si no vamos sobrados de autoestima, la posibilidad de que alguien nos valore mal nos hace sentir vulnerables.

Si la crítica proviene de una persona entendida en la materia, nos puede hacer crecer y progresar, con la condición que se haga de forma adecuada. A todos nos gusta que nos valoren o consideren nuestro trabajo, pero si el comentario o “feedback” es negativo, es fácil que lo encajemos como un ataque.

Por todo ello y porque todos somos tan sensibles a las opiniones que los demás tienen de nosotros, una habilidad imprescindible en la vida social es saber dar “feedback”, tener la capacidad de hacer una crítica constructiva. Y es una de las mejores destrezas de un auténtico líder.

¿Quieres algunos consejos para comunicar críticas constructivas que sean bien aceptadas?

  • Empatía. Opinaremos siempre poniéndonos en el lugar del otro y pensar cómo se puede sentir.
  • Tipo de relación. Debemos tener en cuenta a quién criticamos, si es alguien cercano o sólo un conocido. El mensaje será diferente.
  • Debemos pensar primero si sabemos lo suficiente sobre el tema, sino, quizás vale más que nos reservemos nuestra opinión.
  • Reflexión. No seamos impulsivos, mejor pensar lo que queremos decir y cómo lo diremos, y pensemos que todo el mundo puede cometer errores.
  • Buscar el momento y la situación idóneos para hacer los comentarios que queremos hacer. No podemos poner en evidencia al otro delante de otras personas: mejor hablarlo en privado.
  • Comunicación no verbal. En el momento de transmitir lo que queremos decir, debemos vigilar nuestro lenguaje corporal: adoptar una posición que invite al diálogo, abierta, sin mostrar agresividad ni superioridad.
  • Mejor transformar nuestro mensaje en positivo, destacando cualidades y evitando expresiones que pueden crear incomodidad. Palabras como “pero” o “siempre” no son aconsejables: “Ya sé que te has incorporado hace poco al equipo, pero eres lento trabajando”. Se aceptará mejor si decimos: “Con el poco tiempo que llevas aquí, estás trabajando muy bien. Con un poco más de esfuerzo podrás ser más ágil”.
  • Conocer la opinión del otro nos ayudará a conocer su punto de vista, nos permitirá saber qué ayuda necesita y por tanto cómo lo podemos ayudar.

Con las críticas constructivas motivaremos a los trabajadores a ser mejores en el trabajo, y crearemos un buen clima de confianza en el equipo.

 

Si te ha resultado útil este artículo, te pueden interesar los capítulos dedicados a las críticas (Cómo hacerlas y contestarlas” del libro de nuestra directora Teresa Baró Manual de la comunicación personal de éxito”.

Puedes acceder al post Cómo realizar una crítica constructiva y ver el vídeo en Youtube.