Reuniones con seis colores

 

En una época y una sociedad en la que el tiempo es oro y la paciencia tiene menos límites que hace unos años, se convierten en cruciales las reuniones productivas, en las que se busca ir al grano, llegar a conclusiones en el menor tiempo posible, y todo ello sin herir susceptibilidades del personal.

Cada vez es más importante e interesante ser originales, imaginativos, promover el pensamiento un tanto “disruptivo” en cuanto a aportar soluciones que pueden cambiar el futuro de nuestra empresa. Y de ahí que se promuevan diversas técnicas, algunas de las cuales pueden sonarnos algo y otras seguramente las desconocemos por completo. Organizarnos mediante un mapa mental, proponer acciones en equipo mediante la técnica del brainstorming o del brainwriting quizás las tengamos más presentes que el método de los seis sombreros.

El método “Seis sombreros para pensar” fue inventado por Edward de Bono a comienzos de 1980. Los seis sombreros representan seis modos de pensar diferentes y ofrecen pautas de pensamiento en lugar de ser simples etiquetas. Sirven para fomentar el pensamiento paralelo, una visión global y completa, y sobre todo, a no entrar en temas personales que pueden afectarnos.

La técnica de los seis sombreros es muy efectiva en reuniones de equipos. Incluye el pensamiento único de cada persona sobre los retos, lo que garantiza la aplicación de una solución más consensuada, y por lo tanto, sólida. Hay seis sombreros de estilo y color diferentes. Cada sombrero representa un modo de pensar determinado. Si nos ponemos uno de estos sombreros, optamos por pensar exclusivamente de una manera concreta. Cuando cambiamos de sombrero, también cambiaremos la manera de pensar. El enfoque de nuestro pensamiento variará según el color del sombrero que nos pongamos:

Blanco, buscamos la información, los hechos y los datos disponibles.

Rojo, dejamos aflorar nuestras intuiciones, corazonadas, sentimientos y emociones.

Verde, damos rienda suelta a nuestra creatividad, exponemos nuestras ideas nuevas.

Negro, pensamos en los riesgos, en la crítica, en todo lo que puede salir mal.

Amarillo, valoramos las ventajas, nos mostramos optimistas.

Azul, este sombrero empieza y finaliza la reunión, recopila las ideas, organiza lo expresado, sintetiza y concluye.

Utilizando esta técnica, todos dentro del equipo analizan el asunto a tratar desde todas las visiones posibles, con lo cual se consiguen resultados realmente positivos, sólidos e integradores.

2017-11-02T15:08:26+00:00 2 noviembre, 2017|